Reflexiones tras el lanzamiento de Dragon Crew

Oriana Trejo Álvarez @Oriastro

3,2,1 and lift off…

Con este sencillo conteo el día de hoy a millones de personas se nos erizó la piel y nos brotaron las lágrimas y es que, por tan solo unos instantes olvidamos que nos encontramos en medio de una pandemia. Los muros tras los que hemos estado por más de cuarenta días se desvanecieron y en cambio apareció la imagen nítida de nuestra tierra y el fondo estelar siempre infinito e impresionante. De nuevo la humanidad fue una y ahora no por una catástrofe o un virus sino por un sueño, el de la conquista del espacio.

Pero ¿Qué es lo que hace tan especial a esta misión?

Por un lado, es inevitable que quede marcada en nuestras memorias por ocurrir en pleno Covid-19, en una nación que se debate entre problemas raciales y cuyas defunciones se cuentan por miles. Pero lejos de tratarse únicamente de un país, o del sueño cumplido de un emprendedor multimillonario. Dragon Crew abre una ventana de oportunidad para la humanidad: la de realizar viajes espaciales de manera cotidiana y sin la necesidad de ostentar el título de astronauta.

Esta tarde, el exitoso lanzamiento del Dragon Crew nos recordó la grandeza de la ciencia y la tecnología, y la capacidad del ser humano para lograr cosas excepcionales, mostrándonos que, a pesar de las circunstancias adversas, un futuro distinto es posible.

Adicionalmente, Dragon Crew representa de manera paralela: El regreso de los Estados Unidos de Norteamérica a la carrera espacial, pues hace cerca de 11 años que no lograban enviar humanos a la Estación Espacial Internacional (EEI) desde su territorio; en cambio lo hacían desde Rusia en misiones como la afamada Soyus. Y, sienta un precedente para la colaboración entre empresas públicas y privadas tales como Space X, quién con este lanzamiento se ha convertido en la primera empresa privada en enviar una nave tripulada al espacio.

Y después de hoy ¿Qué sigue?

Con este logro, cada vez se siente más cerca la posibilidad de visitar el espacio con la “facilidad” que tiene actualmente subirse a un avión. Y, aunque de lejos sabemos que cuando se logré, los primeros en acceder a este privilegio serán aquellos que ostenten títulos nobiliarios y gubernamentales, o cuyos ahorros alcancen las doce cifras. La simple idea de poder sentir la microgravedad y observar a la tierra desde el universo a todos nos mantiene soñando.  Y es que ¿Quién no quisiera contemplar con sus propios ojos “el pequeño pálido punto azul” al que llamamos hogar?

Aun tendremos que hacer uso de la paciencia y esperar unos años más para que esto ocurra. Pues como bien dijeron en la conferencia de prensa, lo de hoy fue tan solo una prueba piloto y es la punta del iceberg de todo lo que está por venir.

Durante los casi 3 meses que Robert Behnken y Douglas Hurley pasarán en la EEI, probarán los sistemas de Falcon frente a la microgravedad y realizarán diversas pruebas instrumentales y científicas de gran relevancia. A su regreso el siguiente paso será llevar no a dos sino a 4 astronautas al espacio y así seguiremos hasta cumplir con el objetivo final: Volver a la luna y montar una base espacial definitiva que sirva de plataforma de lanzamiento para llegar a Marte, el anhelado planeta rojo.

Mientras esto ocurre, tu sigue quedándote en casa y aprovecha la tecnología para viajar al infinito y más allá desde la comodidad de tu hogar.

Sigue los detalles de esta misión en: https://www.spacex.com/ y no te pierdas el acoplamiento de Dragon Crew a la Estación Espacial Internacional por el live stream de la NASA.

Atte

Oriana Trejo